La NCh1508 establece los requisitos para el diseño geotécnico de estructuras de contención, y en Chiguayante, donde la demanda sísmica es particularmente exigente, aplicar esta norma al pie de la letra es lo que separa un proyecto estable de uno que falla. Los suelos de la ribera norte del Biobío, compuestos por depósitos fluviales, presentan una variabilidad que obliga a un diseño de muros de contención con conocimiento local. En nuestra experiencia, la combinación de la NCh433 con la práctica chilena de diseño sísmico ahorra dolores de cabeza cuando el terreno muestra estratos de arena limosa intercalados. Cada muro que proyectamos en Chiguayante parte de un modelo que refleja la realidad del subsuelo, no solo lo que dice un libro de texto.
Un muro bien diseñado en Chiguayante no solo resiste el empuje estático, sino que disipa la energía del próximo terremoto sin agrietarse.



