Uno de los errores más frecuentes al ejecutar rellenos controlados en Chiguayante es asumir que la compactación es homogénea solo porque la vibrocompactación o el rodillado se ven correctos a simple vista. La realidad bajo la superficie suele ser distinta, sobre todo en los suelos limo-arenosos de origen fluvial que caracterizan la terraza del Bío Bío. Sin un ensayo de densidad de campo mediante cono de arena, el contratista no tiene evidencia objetiva de que la plataforma alcanzó el porcentaje de Proctor especificado, y esa omisión puede derivar en asentamientos diferidos que agrietan radieres y pavimentos. En nuestro laboratorio aplicamos la norma chilena NCh1516 al pie de la letra, ejecutando el ensayo directamente en obra para que el cliente reciba un dato confiable antes de autorizar la siguiente capa. Cuando el terreno presenta variaciones bruscas de granulometría, complementamos la verificación con un ensayo granulométrico que confirma la aptitud del material de préstamo, y si el proyecto lo exige, correlacionamos los resultados con ensayos Proctor de laboratorio para cerrar el ciclo de control de calidad.
El cono de arena sigue siendo el método de referencia para dirimir discrepancias de compactación en obra, porque mide directamente el volumen excavado sin depender de la humedad del suelo.



