En Chiguayante vemos a menudo cómo los suelos granulares del valle del Biobío reaccionan distinto en verano que en invierno. La humedad ambiental de la zona, cercana al 70% promedio anual, juega en contra de una compactación mal ejecutada. El ensayo Proctor, ya sea Normal o Modificado, nos entrega la curva de densidad seca versus humedad que todo relleno estructural necesita. Sin ese dato, el contratista trabaja a ciegas. Nuestro equipo de laboratorio procesa muestras representativas de cada frente de obra en Chiguayante, aplicando la energía de compactación que la normativa exige. Así aseguramos que la base de un pavimento o el núcleo de un terraplén no se deforme con las primeras lluvias intensas de junio.
La densidad máxima seca del Proctor Modificado en suelos de Chiguayante suele superar los 1.9 t/m³ cuando el material tiene menos de 12% de finos.



